Centenas irregulares: quinientos, setecientos, novecientos

Las centenas del español se forman, en general, de manera regular combinando el número de la unidad con la terminación -cientos: doscientos, trescientos, cuatrocientos, seiscientos, ochocientos. Sin embargo, tres centenas rompen esta regla y presentan formas irregulares: quinientos (500), setecientos (700) y novecientos (900). Esta irregularidad tiene su origen en la evolución del latín al castellano medieval y se ha mantenido invariable hasta la norma actual de la RAE.

Conocer estas formas irregulares es fundamental para escribir correctamente cantidades en cheques, facturas y documentos oficiales, ya que las formas erróneas como «cincocientos» o «sietecientos» son faltas ortográficas inaceptables en cualquier contexto formal.

Las tres centenas irregulares

Las centenas irregulares del español son:

  • 500 → quinientos (no «cincocientos»)
  • 700 → setecientos (no «sietecientos»)
  • 900 → novecientos (no «nuevecientos»)

Estas tres formas se aplican tanto al número aislado como a todos los compuestos que las contienen: quinientos uno (501), setecientos treinta y dos (732), novecientos noventa y nueve (999).

El resto de las centenas son regulares: doscientos (200), trescientos (300), cuatrocientos (400), seiscientos (600) y ochocientos (800). Nótese que el número 100 tiene su propia particularidad (cien/ciento), tratada en una regla aparte.

Origen etimológico latino

La irregularidad de estas centenas se explica por su origen en el latín:

  • 500: del latín quīngentī → quinientos. La raíz quīn- proviene de quīnque (cinco), que dio «quince» y «quinientos» en español.
  • 700: del latín septingentī → setecientos. La evolución fonética de sept- a set- es un cambio habitual en la historia del castellano.
  • 900: del latín nōngentī → novecientos. La forma latina nōn- evolucionó a nov- por analogía con «nueve» (novem), pero mantuvo la o en lugar de la ue del diptongo.

Estas formas se fijaron en la lengua escrita durante los siglos XIII y XIV y han permanecido inalteradas desde entonces. Los hablantes que construyen formas analógicas como «cincocientos» o «nuevecientos» cometen un error por hipercorrección, al aplicar una regla regular donde existe una excepción histórica.

Concordancia de género en todas las centenas

Todas las centenas del 200 al 900 —incluidas las irregulares— concuerdan en género con el sustantivo al que acompañan. Esto significa que tienen forma masculina (-cientos) y femenina (-cientas):

  • Masculino: quinientos euros, setecientos kilómetros, novecientos días.
  • Femenino: quinientas páginas, setecientas personas, novecientas toneladas.

La concordancia se mantiene incluso cuando «mil» se interpone entre la centena y el sustantivo: «quinientas mil pesetas» (500.000 pesetas), «setecientos mil habitantes» (700.000 habitantes).

Esta es una diferencia importante con «mil», que es siempre invariable, y con «millón/millones», que es un sustantivo masculino independientemente del género del sustantivo que le siga.

Errores frecuentes a evitar

Los errores más habituales relacionados con las centenas irregulares son:

  • «cincocientos» → ✅ quinientos
  • «sietecientos» → ✅ setecientos
  • «nuevecientos» → ✅ novecientos
  • «quinientos páginas» → ✅ quinientas páginas (falta concordancia de género)
  • «setecientas euros» → ✅ setecientos euros (euro es masculino)

Para evitar estos errores, conviene memorizar las tres formas irregulares como excepciones fijas y recordar que toda centena debe concordar con el género del sustantivo al que acompaña. En caso de duda, nuestro conversor de números a letras aplica automáticamente las reglas correctas de la RAE.

Estos errores son especialmente graves en documentos formales como cheques, escrituras notariales y contratos, donde la ortografía incorrecta de una cantidad puede invalidar el documento o generar ambigüedad jurídica. En el ámbito educativo, las centenas irregulares suelen ser objeto de evaluación en los exámenes de ortografía y gramática de primaria y secundaria.

Ejemplos concretos

Número En letras Explicación
500 quinientos Centena irregular (no «cincocientos»).
700 setecientos Centena irregular (no «sietecientos»).
900 novecientos Centena irregular (no «nuevecientos»).
521 quinientos veintiuno Compuesto con centena irregular.
732 setecientos treinta y dos Compuesto con centena irregular.
999 novecientos noventa y nueve El mayor número de tres cifras.
500.000 quinientos mil Centena irregular ante «mil».

Preguntas frecuentes

Porque «quinientos» proviene directamente del latín quīngentī. Las formas irregulares 500, 700 y 900 se fijaron en el castellano medieval y no siguen la composición regular. Las formas «cincocientos», «sietecientos» y «nuevecientos» son incorrectas según la RAE.

Se escribe «quinientos euros», porque «euro» es un sustantivo masculino. La forma femenina «quinientas» se usa con sustantivos femeninos: «quinientas páginas», «quinientas personas».

Sí. Todas las centenas del 200 al 900, incluidas las irregulares, tienen forma masculina y femenina: quinientos/quinientas, setecientos/setecientas, novecientos/novecientas. La concordancia de género es obligatoria.

Las centenas regulares son: doscientos (200), trescientos (300), cuatrocientos (400), seiscientos (600) y ochocientos (800). Se forman añadiendo -cientos al número correspondiente. Las irregulares son 500 (quinientos), 700 (setecientos) y 900 (novecientos).

Números relacionados con esta regla

Otras reglas ortográficas

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